La sesión formativa impartida por el letrado Jaime Fernández examinó la casuística disciplinaria más frecuente para convertir la experiencia deontológica en aprendizaje práctico para los colegiados 

El Colegio Oficial de Administradores de Fincas (COAF) de Huelva ha celebrado una nueva sesión de su programa formativo centrada en el análisis de la estadística y la casuística de los expedientes de queja relacionados con el ejercicio profesional, una materia especialmente relevante para mejorar la práctica diaria y reforzar la protección del ejercicio colegiado.

La formación fue impartida por Jaime Fernández, letrado y vocal de Deontología del Colegio, quien realizó un repaso exhaustivo a los expedientes tramitados en los últimos años dentro del ámbito disciplinario colegial. El objetivo de la sesión fue transformar la experiencia acumulada en estos procedimientos en conocimiento práctico y preventivo para los administradores de fincas colegiados.

El vocal de Formación, Rafael Galindo, introdujo la sesión.

Según explicó el propio Fernández durante su intervención, “los expedientes disciplinarios no deben interpretarse únicamente como un mecanismo sancionador, sino también como una herramienta de aprendizaje que permite detectar errores recurrentes y mejorar la calidad del ejercicio profesional”.

Un análisis práctico de las situaciones más habituales

Durante la jornada se abordaron diversas cuestiones que forman parte de la práctica cotidiana de los despachos profesionales y que, sin embargo, pueden derivar en conflictos deontológicos o en reclamaciones si no se gestionan correctamente.

Entre los temas analizados se incluyeron, entre otros, el traspaso de documentación entre administradores de fincas, recordando la prohibición absoluta de retener documentación perteneciente a la comunidad cuando se produce un cambio de administrador; los conflictos entre compañeros de profesión, subrayando la importancia de la lealtad profesional y el respeto entre colegiados; o la correcta redacción de actas y convocatorias de juntas de propietarios, un elemento clave para garantizar la seguridad jurídica de las decisiones adoptadas por las comunidades.

Hubo gran participación e interés por los casos prácticos.

Asimismo, se trataron aspectos relacionados con la diligencia técnica en materia de mantenimiento, seguridad y gestión de servicios en los edificios, así como la necesidad de mantener una comunicación clara, transparente y profesional con las comunidades de propietarios.

La ponencia puso de manifiesto que determinadas prácticas que pueden haberse normalizado en el día a día de algunos despachos no siempre resultan admisibles desde el punto de vista deontológico, por lo que resulta fundamental reforzar la cultura preventiva, las buenas prácticas profesionales y el compañerismo dentro del colectivo.

Participación activa de colegiados

La sesión formativa se celebró en la sede de la Fundación Cajasol en Huelva, en un formato dinámico y participativo que permitió a los asistentes plantear dudas y compartir experiencias reales relacionadas con su actividad profesional.

El carácter eminentemente práctico del encuentro favoreció la intervención de buena parte de los colegiados presentes, que pudieron analizar casos concretos y debatir sobre las mejores soluciones desde el punto de vista técnico y deontológico.

Se resolvieron todas las preguntas realizadas.

Reforzar el prestigio profesional

El presidente del COAF Huelva, José Antonio Oria, destacó la importancia de este tipo de iniciativas dentro de la estrategia formativa del Colegio. “La formación continua es una de las principales garantías de calidad en el ejercicio profesional. Analizar los expedientes de queja desde una perspectiva pedagógica nos permite prevenir conflictos, reforzar las buenas prácticas y ofrecer un mejor servicio a las comunidades de propietarios”, señaló.

Oria subrayó además que el compromiso del Colegio con la actualización permanente de sus colegiados contribuye a fortalecer el prestigio de la profesión y a proteger tanto al administrador de fincas colegiado como a los ciudadanos que confían en estos profesionales para la gestión de sus comunidades.

El AFColegiado y letrado, Jaime Fernández, durante la sesión.

En este sentido, desde el COAF Huelva se insiste en que el Administrador de Fincas Colegiado es el profesional cualificado para gestionar las comunidades de propietarios, no solo por su conocimiento técnico de la normativa de propiedad horizontal, sino también por su formación continua, su sujeción a un código deontológico y el respaldo institucional que ofrecen los colegios profesionales.

Con iniciativas como esta sesión formativa, el Colegio onubense reafirma su apuesta por una administración de fincas basada en la profesionalidad, la transparencia y la prevención de conflictos, pilares fundamentales para garantizar una gestión eficiente y responsable de las comunidades de propietarios.