“Miro hacia atrás, a todo el difícil camino recorrido, y siento orgullo”. Así de sincera se muestra Manuela Sánchez González, abogada y administradora de fincas de Urbam Asesores. Es miembro de la junta directiva del COAF como Vocal de Relaciones Externas. Todo un ejemplo de mujer hecha a sí misma, de ambición, iniciativa, emprendimiento, valentía y seriedad profesional. Todas estas cualidades le han llevado a fundar, hacer crecer y convertir su despacho, Urbam Asesores – Servicios Integrales de Comunidades (avenida de Alemania), con 23 años de antigüedad, en uno de los más reputados en Huelva.

Además, esta compañera propone un nuevo concepto feminista a la administración de fincas, ya que Urbam asesores es probablemente el único despacho de administración de fincas formado únicamente y exclusivamente por mujeres.

Licenciada en Derecho en la Universidad de Huelva, Manuela Sánchez participó activamente en la lucha y los movimientos estudiantiles para lograr instaurar la carrera de Derecho nuestra provincia, así como otras licenciaturas importantes, cuya finalización debía cursarse en Sevilla por aquel entonces. “Fuimos pioneros en el lanzamiento de la carrera de Derecho en Huelva”, recuerda Sánchez, quien destaca que pertenece a la segunda promoción de la historia de esta licenciatura.

 
Pregunta.- ¿Qué recuerda de esos años?
Respuesta.- La verdad es que es todo un orgullo haber participado en todo ese proceso, en esa lucha. Tengo que decir que desde entonces conozco a David Toscano, ya que fui compañera de clase suya en la Facultad, así que nos conocemos desde hace muchísimos años. Empecé la carrera en el 89 y la concluí en el 95, para después inmediatamente realizar el curso de preparación para ejercer la abogacía. No fue hasta dos años más tarde cuando me inicié en el ámbito de la administración de fincas.

P.- ¿Qué motivó ese giro del timón?
R.- Evidentemente, fue debido a la falta de medios económicos. El ejercicio de la abogacía es muy bonito a nivel profesional, pero a nivel económico resulta complicado, debido a la alta competitividad que existe en el sector. Además, en los momentos en los que me inicié en la profesión, todavía estábamos experimentando el grave déficit económico que padecía la comunidad andaluza. En ese contexto, tampoco contaba con recursos suficientes, y tampoco tengo una familia que me respalde –con una tradición en la profesión–, como pasa con muchos de mis compañeros, que ya traen un despacho detrás y una serie de elementos que facilitan las tareas. Al no ser así, tenía que trabajar y mantener un despacho abierto por la tarde, para poder de alguna forma cumplir mi sueño, que era ejercer la profesión, que es lo que estoy haciendo afortunadamente. De ahí que desarrollase un proyecto paralelo en la administración de fincas.

Manuela Sánchez (1)
P.- ¿Por qué la administración de fincas?
R.- Fue una decisión que tomé tras hablar con unos y otros, se solía comentar con compañeros como una salida profesional. Parecía una gestión sencilla a simple vista, y a la vez con una estabilidad, puesto que te da un dinero todos los meses que te proporciona un mayor margen de maniobra, empezando por afrontar el alquiler de un despacho y los gastos complementarios que conlleva como el teléfono, la luz… Probé y no me fue mal, y aquí estoy después de 23 años, con mi propio despacho y una amplia cartera.

P.- ¿Comenzó desde el principio con el despacho Urbam?
R.- El nombre y el logotipo sí que están desde el principio, pero el despacho ha cambiado de ubicación en varias ocasiones, con alquileres en distintos puntos de la ciudad hasta que finalmente pude comprar este piso (avenida de Alemania, 106, junto a la plaza de la Merced).

P.- ¿Cómo fueron esos inicios en la administración de fincas?
R.- Pues, para ser exactos, con cero comunidades. Tenía conocidos que vivían en la barriada de La Orden, y uno de ellos me dijo que en la calle Gonzalo de Berceo estaban buscando a un administrador de fincas, así que me acerqué y cogí la calle completamente, desde el primer número hasta el último en esa vía. Destacaría que Gonzalo de Berceo fue lo primero que gestioné como administradora de fincas, y también lo primero que solté, debido a que se trata de una zona muy difícil, conflictiva.

P.- Dice mucho de su valentía.
R.- A nadie se le escapa que es una zona complicada, donde el respeto es mínimo entre algunos residentes. He vivido reyertas de vecinos saliendo de reuniones de comunidades, con la Policía actuando, detenidos… Era difícil trabajar en esas condiciones, además siendo mujer y estando sola.

P.- ¿Qué hizo tras abandonar la gestión en esa vía?
R.- Después de soltar esas comunidades de La Orden, unos compañeros administradores de fincas que decidieron cambiar de actividad para volcarse en la construcción y sector inmobiliario, me cedieron el pequeño volumen de comunidades que tenían, unas quince, y ése fue el siguiente impulso para el despacho. Si hay algo que puedo destacar, es la enorme confianza que han depositado en mí esos comuneros para, tras más de 20 años, seguir manteniendo esas comunidades de vecinos, cosa que no es fácil en este sector que se mueve constantemente, en el que los administradores duran en torno a dos años en una comunidad. Con algunas de mis comunidades levo 22 años, y por eso los considero como parte de mi familia. Me conocieron siendo muy jovencita, me han visto formar una familia, me preguntan por los niños y yo también me intereso por ellos. En la actualidad el volumen de trabajo del despacho está en torno a las 105 comunidades de propietarios, y estaríamos hablando de cerca de 3.000 vecinos, sobre todo en la ciudad de Huelva.

Manuela Sánchez (3)
P.- Urbam es un despacho donde únicamente hay mujeres. ¿Fue una decisión deliberada?
R.- Fue totalmente meditado. Pienso que se trabaja mucho más cómodo entre nosotras. No tiene que ver con el machismo o el feminismo, la razón reside en esa comodidad de trabajar en un entorno de mujeres: compartimos preocupaciones, nos apoyamos de una manera distinta, y además nosotras tenemos una mayor capacidad de sufrimiento y de paciencia. Además, somos un equipo multidisciplinar, siendo yo la colegiada y titulada como letrado y administradora de fincas, gerente de la empresa mientras que mi compañera Mariló también es licenciada en Derecho y abogada, María es licenciada en Empresariales y Luisa es nuestra experta en contabilidad. Formamos un buen equipo y nos complementamos a la perfección.

P.- ¿En qué han beneficiado sus conocimientos en Derecho para la administración de fincas?
R.- Una de las carreras que más te ayuda en este sector es efectivamente el Derecho. En administración de fincas trabajamos todos los días con normativas, nuevas legislaciones, constante jurisprudencia actualizada, etcétera. En mi caso, por ejemplo, llevo toda la parte de procedimientos monitorios –instrumento judicial para reclamar de forma ágil deudas dinerarias a los comuneros–, y cerramos cada año desgraciadamente con unas 50 demandas. Nunca es agradable demandar a un vecino que se sabe que tiene una situación económica difícil, pero la comunidad tiene que seguir su camino, y hay veces que no queda ninguna otra opción. Por eso el Derecho es importantísimo, pues regula desde lo más básico hasta lo más complejo de una comunidad de vecinos. Y al final, por otro lado, terminamos siendo psicólogos, abogados, arquitectos… Hemos adquirido esos conocimientos técnicos a lo largo de los años, y vamos formándonos en todos los ámbitos de alguna manera. Tenemos la base, que es importante, pero luego también somos capaces de abrirnos para poder adquirir esos conocimientos de otros compañeros y poder ampliar ese servicio para el comunero.

P.- ¿Cómo fue el proceso para colegiarse? ¿Lo tuvo claro desde el principio?
R.- El comienzo, como he comentado, fue duro. Apenas si tenía dinero para mantener el despacho, así que tardé unos años para poder afrontar el pago inicial que significaba la colegiación, que era bastante elevado en aquel momento, además del importe mensual. De manera que la colegiación no la formalicé hasta el año 2007. Fui de los primeros administradores de fincas del Colegio de Huelva (COAF), y casi casi desde el comienzo David Toscano me metió en el organigrama, porque de alguna manera él quería la presencia femenina también en la junta directiva, trabajando por mejorar siempre el funcionamiento de esta institución. Así, he ostentado un cargo directivo como vicepresidenta en el COAF y actualmente soy la Vocal de Relaciones Externas del Colegio.

«La colegiación es una garantía de rigor para el cliente ya que existen unos requisitos de formación, preparación y conocimiento de las leyes»

P.- ¿Cómo valora la colegiación y cómo la defiende desde su posición?
R.- La colegiación es una garantía para el cliente de que la persona que contratas cumple una serie de requisitos de formación, preparación, conocimiento de las leyes, una garantía de que existe una base formativa y una titulación acreditativa para poder ofrecer el mejor servicio y los mejores resultados. Es fundamental e imprescindible el respaldo del COAF para todas las novedades que se van produciendo, un sector en el que constantemente salen normativas nuevas, para todo eso es importante tener el respaldo del colegio que te proporciona esa formación, que te mantiene al tanto de todas las novedades que se van produciendo, y nos diferencia de todos aquellos no colegiados que no cumplen con esos estándares de formación, e incluso desconocen las nuevas normativas. Eso es un riesgo para los comuneros, porque a buen seguro esos administradores no colegiados cometerán errores que perjudicarán a las comunidades y sus vecinos.

P.- ¿Ve intrusismo profesional en la administración de fincas?
R.- Claramente. De hecho, yo lo he tenido que sufrir de primera mano, puesto que dos de mis antiguas empleadas (con estudios en Psicopedagogía y FP de administrativo) se montaron por su cuenta un despacho, pero el único conocimiento que tenían sobre la administración de fincas era por los tres años que estuvieron conmigo. No tuvieron un periodo de formación amplio como para dedicarse a la administración de una comunidad, con la responsabilidad que ello conlleva. Y es que una mala gestión no sólo implica problemas administrativos o sanciones, sino también riesgos para la seguridad, como pueden ser desprendimientos en un inmueble.

«La competencia desleal se manifiesta en que los precios se han tirado por tierra»

P.- ¿Este sector acusa mucho la competencia desleal en Huelva?
R.- Me temo que sí, desgraciadamente. Y se manifiesta en que los precios se han tirado por tierra. En nuestro caso, mantenemos los precios desde hace 22 años, no he subido mis honorarios. Lo cierto es que nunca he tenido unos precios elevados, pero incluso los he tenido que abaratar en ocasiones para poder llegar a lo que estas otras personas están ofreciendo en el mercado, con la diferencia de que lo que ofrecen ellos no tiene nada que ver con lo que ofrezco yo: profesionales formados académicamente, formación continuada con cursos para que no pierdan el hilo y la comba del despacho y de todas las novedades que se van produciendo. El intrusismo te llega, te molesta y te afecta, no podemos obviarlo, y es una falta de respeto para todos los que hemos dedicado nuestra vida a la formación y a prepararnos, con el sacrificio personal y económico que acarrea. A nivel económico ellos no tienen que afrontar los gastos que nosotros sí tenemos que hacer. Al final todo repercute en la calidad de la gestión, y el último implicado y afectado es el vecino.

P.- Pero existe esa conciencia entre los vecinos de ir a lo más barato.

R.- Es así. Lo que existe realmente es un desconocimiento. Estamos potenciando el mensaje en los medios de comunicación para concienciar a la ciudadanía, que muchas veces no sabe qué está contratando. Y no lo saben o no se dan cuenta hasta que tienen un problema, y es cuando se acercan al Colegio para preguntar para solucionar su problema, por lo que finalmente tienen que contratar a un profesional colegiado, quien además deberá arreglar el desaguisado que haya podido causar el otro.

Manuela Sánchez (4)
P.- En las comunidades de propietarios que administra, ¿ha encontrado muchos problemas de morosidad?
R.- Se ponen demandas todos los años, y hay que reconocer que con la última modificación, se agilizaron los procedimientos monitorios, pero esa celeridad sólo mejoró un poco. La realidad es que los trámites en los juzgados son muy lentos. Con la morosidad, se genera un problema muchas veces por la inquietud del vecino que siempre paga sus cuotas, que está al día, y lógicamente resulta muy molesto que estés reclamando con un quinto monitorio a un comunero moroso, y que por la lentitud del trámite judicial apenas se le ha podido recordar el primer monitorio que se le impuso. Esto es fundamental para presionar al propietario, porque permite, por ejemplo, el embargo de bienes. Asimismo, a nivel personal, es muy desagradable porque conoces de primera mano las situaciones económicas que ese vecino deudor atraviesa, pero la necesidad de la comunidad es básica, y la comunidad es prioritaria. Por lo que no quedan más opciones que tener que interponer ese tipo de procedimientos y tener que echar para adelante a golpe de martillo. Aunque sí es cierto que llevamos un par de años que la situación ha ido mejorando: vecinos que antes tardaban más en ponerse al día, ahora lo hacen sin problema.

«Las comunidades muchas veces no saben qué están contratando y no se dan cuenta de su error hasta que tienen un problema»

P.- Pero existen otras vías antes de llegar al monitorio.
R.- Debemos contemplar todas las fórmulas posibles, y en este caso funciona más la primera mano, hablar con la persona, sea cara a cara o por teléfono, darle facilidades en el pago. Se trata del trato humano básicamente, que se pierde muchas veces en la actualidad con las nuevas tecnologías, se desvirtúa. Yo prefiero que nos veamos y hablemos, sea en su casa, en el edificio o en mi despacho. Si existe la voluntad, siempre vamos a poder encontrar un calendario de pagos para que el comunero moroso pueda hacer frente a esa deuda de alguna forma.

P.- El próximo hito en la administración de fincas sería la nueva Ley de Propiedad Horizontal que propone el CGCAFE. ¿Cómo valora esta normativa?
R.- Opino que es muy necesaria, ya que la actual presenta muchísimas lagunas que dejan un poco a la interpretación profesional cosas que realmente deberían estar legisladas y bien delimitadas para que no quepa lugar a dudas. Por ejemplo, en lo que respecta a la morosidad, de alguna manera se va a amparar a aquel vecino que se ve desprotegido, ultrajado en su derecho, puesto que abona sus cuotas religiosamente cada mes, y no puede privar de ningún elemento común a aquel que no las abona. Nos hemos encontrado casos de propietarios con montantes adeudados de 5.000 o 6.000 euros, y el resto de vecinos les mantienen el ascensor y todo. La nueva LPH debería haberse aplicado o creado desde hace bastante tiempo. Esperemos que todo culmine en una ley que proteja o abrace más a lo que debe ser realmente protegido, el comunero.

«Necesitamos la nueva Ley de Propiedad Horizontal, pues la actual presenta lagunas a la hora de proteger al comunero»

P.- ¿Cuál es su opinión del recorrido del COAF desde sus inicios? ¿Y qué podría decirnos de la figura de David Toscano?
R.- No podemos olvidarnos de que se trata de un Colegio muy pequeño, con escasos recursos económicos, pero todos los que formamos parte de él, lo hacemos de manera altruista: no cobramos nada por hacer lo que hacemos, e intentamos ayudar a los compañeros en todo momento, cada uno jugando un papel importante en el COAF. Además de hacer crecer la familia del Colegio, debemos procurar la implicación de todos y cada uno de los colegiados, así todo sería más fácil. Sobre David Toscano, que fue compañero de clase en la Universidad durante toda la promoción, sólo puedo destacar su labor incansable e inconmensurable, con un brillante mandato en el COAF durante 16 años a los que ha dedicado su vida, dejando atrás elementos tan importantes, como su familia, por esta dedicación casi exclusiva.

David Toscano es una gran persona, muy responsable en todos los sentidos, cercano, afable, siempre dispuesto a solucionar los problemas, y me siento muy orgullosa de haber compartido con él tantos momentos en la Universidad y de haberle tenido como presidente en el Colegio de Administradores de Fincas de Huelva. Es una lástima que haya anunciado que no se presentará a la reelección, le vamos a echar mucho de menos. Lógicamente, él va a seguir ligado al COAF, pero ya no al frente de esta familia, que era como el padre directriz que nos ponía en orden, y llamaba la atención a los que no se implicaban.

P.- Teniendo en cuenta el punto en el que se encuentra, ¿qué proyecta para el futuro?
R.- Sinceramente, no lo sé. Lo que es seguro, es permanecer como estamos con seguridad , con esta línea de trabajo, pero me gusta siempre moverme, innovar, incorporar cosas nuevas, abierta a opciones, viendo lo que hay en el mercado por si hubiera que ampliar o expandirse, e incluso pensar en una expansión hacia la Costa. Tal vez con una empresa paralela, pero es algo que no tengo decidido por el momento.